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Thin client: todas las ventajas para tu empresa

Una instalación basada en equipos thin client –también conocidos como cliente delgado, cliente liviano, cliente ligero o zero client– simplifica la gestión de la infraestructura IT y ayuda a aprovechar todas las posibilidades que ofrece trabajar en la nube, con tecnologías de colaboración y comunicación como Office 365.

Qué es un dispositivo thin client

Un thin PC es un equipo de dimensiones reducidas (hasta un tercio de lo que ocupa un PC convencional) que realiza todas sus tareas en dependencia de otro más potente, generalmente un servidor, con el cual se conecta a través de una red. Así pues, el thin client se dirige al servidor centralizado para llevar a cabo la mayor parte de sus tareas. Por el contrario, un PC convencional busca realizar internamente todos los procesos en el mismo equipo, utilizando el servidor solamente para comunicaciones y almacenamiento de datos.

Las soluciones thin client permiten trabajar desde escritorios virtuales, accediendo al software ubicado en el servidor central. Este tipo de soluciones son muy útiles en entornos donde son necesarios varios equipos que trabajan con datos compartidos y con aplicaciones similares. Además, se trata de un sistema cuya instalación es sencilla y que requiere una inversión en infraestructura muy reducida. Por hacernos una idea, un solo PC puede gestionar aproximadamente unos cinco thin clients. Por su parte, un PC con mayor capacidad, o un servidor pueden gestionar hasta 100 equipos a la vez, mientras que un servidor de alto rendimiento abarcaría alrededor de 700 clientes.

La estructura de un equipo thin client, lógicamente, es mucho más simple que la de un PC. Solamente necesita una memoria flash para disco en estado sólido, memoria RAM, puertos I/O, tarjeta de vídeo de alta resolución, conexión a la red, procesador multi-tarea de bajo consumo y bios con el sistema operativo correspondiente.

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Cómo gestionar un sistema operativo thin client

Este tipo de soluciones dependen de un único servidor, por lo que la administración de todos los dispositivos de la organización se realiza de manera centralizada. De esta manera, el mantenimiento de los equipos, con acciones como el soporte, la monitorización y la actualización de todos los puestos de trabajo, se realiza desde un solo punto, de manera ágil, eficiente y simplificada. Lo mismo sucede con la resolución de problemas de hardware, que son menos frecuentes y mucho más sencillos de solucionar. Esto permite optimizar los recursos en el departamento de IT, liberando a sus responsables para que puedan dedicar el tiempo a tareas más creativas, que aporten valor a la organización.

Qué ventajas tiene para la empresa

Además de las proporcionadas por su administración centralizada, las soluciones thin client pueden aportar numerosas ventajas para la empresa, tanto desde el punto de vista operativo como económico.

  • Mayor seguridad. La centralización del servicio garantiza que el acceso a los activos tecnológicos y a la nube sea seguro. Como este tipo de equipos no permite la escritura de información en la memoria local de cada dispositivo, es muy difícil que se vean afectados por virus y malware. De la misma manera, al no tener disco duro, el riesgo de sustracción o pérdida de información y la propagación de virus es también mucho más reducido.
  • Menor coste total de propiedad. Como los equipos son mucho más sencillos que un PC, puesto que no requieren de ventilador ni de otros elementos móviles, su coste es mucho más reducido y su desgaste es menor. Por lo tanto, la duración del ciclo de vida de los equipos es mayor. Además, su gestión y mantenimiento consume menos recursos en cuanto a personal de IT.
  • Bajo consumo. El consumo de un thin client es bastante más reducido que el de un PC. Mientras que este tipo de equipos consumen entre 8 y 13 W por hora, el consumo medio de un PC es de 150 W por hora, de media, por lo que su sustitución permite un ahorro total de unos 60 € anuales por equipo.
  • Mayor flexibilidad y escalabilidad. Si se ha planteado correctamente, se trata de una tecnología que aporta una gran flexibilidad y que puede ampliarse de manera rápida y sencilla en cualquier momento. Cuando se quiere habilitar un nuevo puesto, solo es necesario adquirir el nuevo equipo y configurar los permisos y las aplicaciones desde el servidor central.
  • Mayor productividad. La sencillez y operatividad de la administración centralizada, las mejoras a nivel de seguridad de la información, el menor coste de adquisición, mantenimiento y consumo de los dispositivos y la facilidad para escalar la infraestructura revierten directamente en la productividad de la empresa, que ve reducidos al mínimo los tiempos dedicados a la gestión de su infraestructura IT.

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