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Gestión del cambio según el modelo de John Kotter

Las empresas han sabido sumarse a la revolución digital y, en su afán por reinventarse para aumentar sus beneficios, han convertido la digitalización en uno de los aspectos prioritarios. En este sentido, el profesor de liderazgo especializado en negocios John Kotter estableció una serie de pasos que deben seguirse para la gestión del cambio, de manera que todo el proceso resulte altamente satisfactorio y no plantee ningún riesgo para la empresa.

¿Por qué es importante gestionar bien la transformación digital?

En un mundo globalizado, las empresas están en permanente contacto. Esto da lugar a una competencia muy marcada, que conviene saber enfrentar con la adquisición de nuevos medios y tecnologías.

Por ello, se debe tener en cuenta que las empresas que hagan competencia a nuestro negocio probablemente hayan llevado a cabo sus planes de transformación digital, por lo que una buena gestión del nuestro propio plan evitará que estemos en desventaja. Así, nuestro negocio entrará en una nueva fase.

Ventajas de una buena gestión de la transformación digital

En primer lugar, potencia el espíritu de renovación de la empresa y hace que los actores involucrados (que serán, en definitiva, todo el personal del negocio) busquen continuamente nuevas maneras de proceder. De igual modo, aumenta la confianza del cliente, que ve en la empresa una organización actualizado que dispone de soluciones diferentes y novedosas para cada problema.

Asimismo, el análisis de datos permite descubrir nuevas oportunidades de negocio y expandir la actividad empresarial. Por último, influye positivamente al trabajo colaborativo y espíritu de equipo.

¿Qué es el modelo de John Kotter?

Las tesis de Kotter se basan en casos de éxito que el mismo observó en distintas sociedades económicas a lo largo de dos décadas. Hoy en día, son toda una autoridad a la hora de establecer planes de digitalización de empresas.

Crear sentido de urgencia

Lo primero que se debe hacer es crear una necesidad de cambio, identificando las amenazas futuras y averiguando cómo la transformación que se desea ejercer puede evitarlas. También se establecerán las oportunidades que se pretende aprovechar mediante el proceso.

Formar una coalición

Este apartado se corresponde con la fase en la que se identifica a los líderes de la empresa. Estos deben tener unas características comunes, entre las que destacan una misma visión, motivación y que, además, pertenezcan a todos los sectores del negocio. De esta manera, se crea un equipo de trabajo heterogéneo y representativo de la realidad de la empresa.

Crear visión para el cambio

Ante todo gran cambio puede existir un obstáculo: que los actores no se sientan seguros, confiados o realmente involucrados. Esto se mitiga con una nueva visión de cambio, en la que se inculcará la necesidad de esa transformación, se describirá profundamente la estrategia que se va a seguir y se expondrán las ventajas y beneficios esperados del proceso.

Comunicar la visión

No solo la cúpula debe sentirse comprometida con el nuevo objetivo, sino que esto debe ser extensible a los empleados. Por ello, conviene comunicar reiteradamente y por todos los medios que sea necesario, la visión que se tiene acerca de la nueva realidad que van a atravesar. Para generar un mayor grado de confianza, conviene responder a todas las dudas que los empleados puedan plantear.

Eliminar los obstáculos

En este apartado identificaremos dos tipos de personas: las que apuesten por este cambio y quienes lo rechacen. A las primeras conviene recompensarles por trabajar para este nuevo proyecto, dando ejemplo al resto de la plantilla. En cambio, se debe advertir a quienes no se involucren de las consecuencias que tendría para el negocio no realizar el cambio.

Asegurarse triunfos a corto plazo

Se debe agradecer al equipo su esfuerzo y compromiso, pero esto no se puede dejar para el final del proceso. Antes de que la meta se cumpla, es fundamental establecer una serie de pequeños triunfos que aumenten la motivación y, por supuesto, la rentabilidad de la transformación.

Construir sobre el cambio

Cada fase de la transformación debe ser cerrada, es decir, que se debe llegar a un punto en el que se dé por concluida y, antes de comenzar la siguiente, se identifiquen los aciertos y, por supuesto, los errores. Así, el progreso será gradual y permitirá enfrentarse a nuevos desafíos mucho antes.

Anclar el cambio a la cultura de la empresa

Una vez finalizada la transformación, es primordial que permanezca siempre vinculada a la empresa, de forma que este proceso no se revierta nunca y lo aprendido no se olvide. Esto se consigue haciendo que el espíritu de renovación que se habrá adquirido a lo largo de este cambio forme parte de la nueva filosofía del negocio.

Como ves, revolución digital es un aspecto que todas las empresas deben tener en cuenta, ya sea para reinventarse o para aumentar su atractivo ante potenciales clientes. Esto será fundamental también de cara a la productividad y el espíritu de equipo. En GDX Group ayudamos a organizaciones públicas y privadas con sus planes de transformación digital. Para más información, ponte en contacto con nosotros.

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