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Automatización industrial de ayer a hoy

La automatización de la industria es un proceso imparable que viene de lejos. Si quieres conocer cómo funciona la automatización de los procesos de manufactura a día de hoy, primero tienes que saber cómo ha ido mejorando con el paso de los años. Esta es la mejor manera de comprender los pasos que se darán en el futuro. Así podrás trazar un plan estratégico que incluya medidas de transformación en tu negocio.

El desarrollo de la automatización de la industria

En la década de 1970 comenzaron a desarrollarse los sistemas de control industrial de distribución. Estos funcionaban organizando el trabajo, ayudados por un controlador. Este, a su vez, se programaba siguiendo un patrón lógico que se aplicaba a los diferentes mecanismos, activando automatizaciones y consiguiendo que las tareas se realizasen en cadena. Se utilizaban todo tipo de tecnologías de la época, como sensores, pantallas, mandos de control, aparatos de registro y un largo etcétera.

Con el paso de los años, y a medida que el tiempo avanzaba, los sistemas automáticos también iban evolucionando. Cada vez las tareas mecanizadas que se solicitaban precisaban una exactitud mayor y, además, también requerían de más control mecánico. Así, los principales fabricantes del sector secundario comenzaron a utilizar el robot industrial, una máquina inteligente capaz de gestionar la automatización industrial de manera mucho más eficiente, precisa y rápida.

Los robots industriales también se fueron perfeccionando, debido a la gran demanda ejercida por los nuevos empresarios y al despegue experimentado en todos los sectores industriales. De ese modo se consiguió favorecer un modelo de cadena de suministros que tuviese una perfecta implementación en cualquier serie de producción. Gracias a todos estos avances, hoy en día puedes utilizar este método de trabajo en cualquier empresa, desde las grandes corporaciones a las pequeñas y medianas industrias.

La automatización de procesos de manufactura a día de hoy

Sería impensable intentar comprender el funcionamiento de los robots industriales de los que disfrutamos hoy en día sin haber reflexionado sobre los primeros modelos de trabajo en cadena de la década de los años 70. La tendencia viene modificándose a favor de máquinas más pequeñas, que sigan instrucciones más precisas y que trabajen mucho más rápido.

Además, la transformación de la logística, la necesidad de flexibilizar la producción dependiendo de la demanda y la pérdida de mano de obra humana han ido requiriendo otros cambios en estos sistemas. Cambios que implican una maquinaria más compleja y capaz de adaptarse a una variedad de situaciones mucho mayor.

Mantenimiento económico y autosostenibilidad

Como en todos los sectores, la gran crisis económica de 2007-2008 afectó a la industria. Por eso, y sin aumentar sus costes, se comenzó a apostar intensamente por robots inteligentes con mucha autonomía, bajo consumo energético y pocas necesidades de mantenimiento. Y esa es la corriente en la que aún hoy seguimos inmersos.

De esta manera se puede ahorrar gastos en contratación de personal. Este requisito implica un muy buen diseño de los robots y, sobre todo, de su IA. Esta inteligencia les permite controlar el funcionamiento de los diferentes procesos, advertir errores e incluso repararlos. Sin lugar a dudas, es un gran ahorro económico para las compañías, que además incide positivamente en la autosostenibilidad de la empresa.

Alta tecnología y seguridad máxima

Otro gran beneficio indudable del uso de los sistemas robóticos en las industrias es la seguridad que proporcionan: las máquinas no se equivocan, pero los humanos sí. Además, si ocurre un accidente laboral nadie sale dañado. De esta manera, las tareas manuales duras que antes tenían que ejercer obligatoriamente los trabajadores, poco a poco son llevadas a cabo en la medida de lo posible por robots.

Esto está ligado, naturalmente, a la alta tecnología de su diseño. Hoy en día resulta fundamental el contar con dispositivos con conectividad 4.0 que recogen datos directamente del resto de equipos, son capaces de aprender por sí mismos de sus experiencias pasadas e incluso tienen la capacidad de recoger e interpretar información de cámaras o micrófonos.

Debido a todo esto, podemos determinar cuál va a ser el camino que continúe enfilando la fabricación de máquinas automáticas para la industria. La tendencia está clara: robots hiperconectados, capaces de procesar datos de la índole más variada, tan multifuncionales como resulte posible, seguros, con una vida útil prolongada y con poca necesidad de supervisión humana. Todo para hacer de ellos dispositivos versátiles y, a la larga, indispensables para reducir costes y competir en el mercado.

Desde GDX Group queremos ayudar a que tu organización aborde adecuadamente y con éxito la transformación digital. Para ello, realizamos una labor de asesoramiento tanto a empresas privadas como públicas, ofreciendo servicios personalizados y gestionando todo lo que haga falta durante este cambio. Confía en nuestros profesionales en procesos de automatización de la industria para tu empresa. ¡Te ayudaremos en todo lo que necesites!

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