Tanto para las empresas grandes como para las pequeñas, la facturación electrónica, o Facturae, se ha convertido en una parte importante de las operaciones cotidianas. Las facturas electrónicas son un tipo de documento fiscal digital que debe cumplir con las normas técnicas y jurídicas establecidas por la Agencia Tributaria Española, conocida como "Norma AEPD". Por ello, es importante que las empresas tengan un claro conocimiento de cómo emitir y utilizar adecuadamente las facturas electrónicas, o Facturae.
La facturación electrónica viene siendo obligatoria en operaciones comerciales realizadas con la administración pública desde el año 2015 en virtud de la Ley 25/2013, de 27 de diciembre, de impulso de la factura electrónica y creación del registro contable de facturas en el Sector Público. Esta obligación afecta a las sociedades para cantidades superiores a los 5000 euros.
España se suma a la ola de implantación de la facturación electrónica en Europa. La Ley Crea y Crece establece la obligación de realizar este tipo de documentos digitales entre empresas y profesionales y señala los requisitos para que  tenga validez. Todo eso ha llevado a que muchos negocios y autónomos tenga que adaptar su funcionamiento a este requerimiento legal. El objetivo es que este modelo quede implantado en su totalidad en 2024.
El mundo evoluciona cada vez más rápido y no podemos quedarnos atrás. Siempre aparecen nuevas formas digitales para facilitar el trabajo manual y al mismo tiempo agilizar los procesos para un trabajo más eficiente y productivo. De esta forma, aplica también para el campo de las facturas. Es aquí cuando entra la facturación electrónica con objetivos claros para ayudar a mejorar los procesos en las empresas.